En resumen
La IA lee facturas y albaranes en PDF o en foto, saca proveedor, fecha, base, IVA y total y los pasa a tu hoja o a tu programa. Si un dato no se lee o no cuadra con el pedido, no lo inventa: marca la factura para que la revise una persona.
Abrir el PDF, copiar el proveedor, la fecha, la base imponible, el IVA y el total, pegarlo en la hoja o en el programa, archivar el documento y pasar al siguiente. Es una de las tareas más repetitivas de cualquier oficina y una de las que más errores de tecleo genera.
Con IA, ese trabajo se puede hacer solo, y bien hecho, siempre que se plantee con cabeza.
Qué hace la automatización
- Recoge la factura de donde llegue: un buzón de email, una carpeta compartida o una foto enviada desde el móvil.
- La IA la lee aunque cada proveedor use un formato distinto, y saca los datos que necesitas: proveedor, NIF, número, fecha, base, tipos de IVA, total y vencimiento.
- Comprueba que cuadra. Que la base más el IVA dé el total, que el NIF tenga un formato válido, que la factura no esté ya registrada.
- Lo lleva a tu sistema: una hoja de cálculo, tu programa de facturación o la carpeta que usa tu gestoría, con el PDF bien nombrado y archivado.
Cuando algo no cuadra
Aquí está la diferencia entre una automatización útil y una peligrosa. Si la imagen se lee mal, falta un dato o las cuentas no salen, la IA no rellena el hueco con lo que le parece más probable. Marca la factura como pendiente y avisa a una persona, con el motivo a la vista: «el total no coincide con la suma» o «no se lee bien la fecha».
Así, la persona que antes tecleaba todas las facturas pasa a revisar solo las que lo necesitan. Es el mismo principio que aplicamos en todo lo que hacemos: la IA trabaja y las personas deciden.
Lo que conviene saber
- No sustituye a tu gestoría. Le ahorra trabajo de tecleo, pero la contabilidad y los impuestos siguen en manos de profesionales.
- Funciona con albaranes, tiques y presupuestos, no solo con facturas: cualquier documento con una estructura reconocible.
- Se adapta a tus herramientas. No hace falta cambiar de programa; trabajamos con lo que ya usas. Lo contamos en integraciones entre aplicaciones.